Bienvenidos a la segunda entrega de mi serial sobre aerodinámica. En el artículo anterior desgrané algunos de los conceptos que servirán de base para comprender mejor los efectos que el aire produce en su tránsito a lo largo de un F1. Vimos qué es la aerodinámica, la definición de fluido y los diferentes factores que generan resistencia. Hoy quiero dar un paso más en este aspecto y centraré mis esfuerzos en describir uno de los factores más buscados y deseados en la competición: la eficiencia aerodinámica.
Su introducción ha sido paulatina y la mejora en el rendimiento de los monoplazas evidente. Año tras año los equipos han realizado modificaciones que, con mayor o menor acierto, han permitido seguir girando esta rueda. La experiencia, el estudio y la comprensión de los complejos sucesos que ocurren cuando el flujo de aire pasa a lo largo de un coche de carreras ha permitido obrar gran parte de este milagro, y será la mejor base para seguir mejorando en el futuro.






