Decía un famoso anuncio publicitario que la potencia sin control no servía de nada. Pensándolo bien esta filosofía se podría extrapolar a la aerodinámica. Basta con realizar unos pequeños retoques y el significado de la frase cambia radicalmente, manteniendo la misma fuerza del usado por Pirelli. El nuevo eslogan podría decir: el aire sin control no sirve de nada. Creo que no hay mejor manera de resumir en pocas palabras la labor de tanta gente dentro de un equipo de Formula 1.
Su introducción ha sido paulatina y la mejora en el rendimiento de los monoplazas evidente. Año tras año los equipos han realizado modificaciones que, con mayor o menor acierto, han permitido seguir girando esta rueda. La experiencia, el estudio y la comprensión de los complejos sucesos que ocurren cuando el flujo de aire pasa a lo largo de un coche de carreras ha permitido obrar gran parte de este milagro, y será la mejor base para seguir mejorando en el futuro.






